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La escuela está en pleno apogeo, el otoño está a la vuelta de la esquina y las exigencias académicas de las clases y los deberes aumentan. Las vacaciones de verano y dormir hasta tarde son cosa del pasado. Es entonces cuando se observa un aumento del número de niños que sufren depresión, un trastorno de salud mental frecuente y tratable.

Muchos adolescentes se vuelven irritables o se enfadan de vez en cuando, pero la depresión provoca sentimientos de tristeza, desesperanza o ira que pueden durar meses y dificultar la concentración y el funcionamiento de los adolescentes. En NOAH, queremos identificar las fases iniciales de la depresión para poder empezar el tratamiento lo antes posible. Si no se trata, la depresión prolongada puede provocar trastornos en la escuela y el hogar, abuso de alcohol y drogas e incluso suicidio.

¿Cómo se desencadena la depresión en los adolescentes?

Un cambio de colegio, la pérdida de una mascota o un ser querido, el cuestionamiento de la orientación sexual o incluso el divorcio familiar son factores desencadenantes de la depresión. Experiencias infantiles como el abandono, los malos tratos o la pobreza también pueden aumentar el riesgo de que un niño se deprima. En NOAH buscamos antecedentes familiares de depresión, ya que puede ser un indicador potencial en los niños.
Aunque las redes sociales promueven la interacción social al permitir a los adolescentes expresar sus pensamientos y sentimientos, muchos suelen compartir sólo sentimientos positivos, incluso cuando se sienten mal. En su lugar, lea entre líneas y busque cambios en el comportamiento y las acciones de su hijo que le ayuden a identificar si puede estar deprimido o no.

Los comportamientos comunes incluyen:

- Irritación o agitación.
- Mal comportamiento en la escuela o en casa.
- Bajada de notas.
- Falta de motivación.
- Aislamiento de amigos y familiares.
- Cambios en los hábitos alimentarios.
- Dolores de cabeza o corporales.
- Falta de concentración, olvidos.
- Autolesiones.
- Abuso de sustancias.

Cómo ayudar

Inicie una conversación. Si sospecha que su hijo está deprimido, háblele de lo que le preocupa. ¿Cómo le va en el colegio? ¿Cómo les va a sus amigos? ¿Cómo se siente? Recuerde que la forma de abordar este tema es fundamental.
He aquí algunos consejos:
1. No juzgues ni reacciones de inmediato.
2. No sermonees ni diagnostiques el problema.
3. Nunca hacer acusaciones.
4. Mantener la calma.
5. 5. Escuchar.
6. Empatiza y demuestra que te importa.

Tratamiento

En NOAH, nuestro consultor de salud conductual trabaja junto con el proveedor de atención médica primaria en un enfoque integrado para tratar a los pacientes durante su visita médica.
Los problemas identificados pueden incluir
- Control del estrés, la ansiedad y la depresión.
- Desafíos familiares.
- Duelo y pérdida.
- Cambios saludables en el estilo de vida.

NOAH también ofrece asesoramiento tradicional ambulatorio sobre salud conductual para personas mayores de 5 años, parejas y familias. En este caso, los pacientes conciertan una cita por separado con un consejero para tratar problemas de depresión y/o ansiedad. Estas sesiones de asesoramiento continúan hasta que se resuelve el problema.

Nuestro equipo asistencial de NOAH está aquí para ayudarle a crear y gestionar sus hábitos de vida saludables. ¿Necesita ayuda para establecer o mantener sus metas? Llame al 480-882-4545 o haga clic aquí para solicitar una cita hoy mismo.