La atención a la salud mental es parte de la atención sanitaria

El Mes de la Concienciación sobre la Salud Mental nos recuerda que la salud mental forma parte de la salud general. Muchas personas se enfrentan a problemas de estrés, ansiedad, depresión, traumas o adicciones, pero siguen sin atreverse a pedir ayuda. A algunas les preocupa que se les juzgue. Otras piensan que sus problemas «no son lo suficientemente graves». Sin embargo, la atención a la salud mental es atención sanitaria, y recibir apoyo a tiempo puede marcar una gran diferencia.

En NOAH, recibir asistencia en materia de salud mental es muy sencillo. Gracias a nuestro enfoque integral de la atención sanitaria, los profesionales de NOAH trabajan en equipo para ayudar a los pacientes a acceder fácilmente a servicios de asesoramiento psicológico, psiquiatría, nutrición, medicina, odontología y farmacia, todo ello en un mismo lugar.

Cuándo pedir ayuda

A veces, es fácil pasar por alto las señales que indican que puedes necesitar ayuda. Los problemas de salud mental no siempre se manifiestan como tristeza o crisis emocionales. Pueden manifestarse en la vida cotidiana y en la salud física.

Algunos indicios comunes de que usted o un ser querido podrían beneficiarse de los servicios de salud mental son:

  • Me siento abrumado casi todos los días
  • Preocupación o ansiedad constantes
  • Dificultades para dormir o dormir demasiado
  • Sentirse cansado todo el tiempo
  • Cambios en el apetito o el peso
  • Dificultad para concentrarse
  • Alejarse de la familia o los amigos
  • Sentirse irritable, enfadado o desesperanzado
  • Recurrir al alcohol o a otras sustancias con mayor frecuencia para sobrellevar la situación
  • Dolores de cabeza frecuentes, problemas estomacales o dolores inexplicables
  • Perder interés por las actividades que normalmente disfrutas

Cómo obtener ayuda

Si estos sentimientos o síntomas están afectando a tu vida diaria, tu trabajo, tus relaciones o tu salud física, tal vez sea el momento de pedir ayuda. Empieza por hablar con cualquier miembro de tu equipo de atención de NOAH para que te derive directamente a servicios de asesoramiento psicológico o psiquiátricos. Si eres nuevo en NOAH o no tienes una cita próxima, llama a nuestro centro de atención al paciente al 480-882-4545 o solicita una cita en línea para dar el primer paso. Tu equipo de NOAH te orientará hacia el profesional adecuado para tus necesidades. Si necesitas ayuda inmediata, llama o envía un mensaje de texto al 988 para conectarte las 24 horas del día, los 7 días de la semana, con alguien que pueda ayudarte.

¿Cuál es la diferencia?

  • La terapia, o terapia conversacional, se centra en los factores conductuales, emocionales y sociales, y puede ayudar a las personas a gestionar el estrés, mejorar sus relaciones, afrontar los cambios de la vida y sentirse mejor en general.
  • La psiquiatría se centra en los factores biológicos y utiliza herramientas como análisis de laboratorio, medicación y otros tratamientos biológicos para tratar los trastornos del estado de ánimo (depresión, trastorno bipolar), de ansiedad (trastorno de pánico, TOC, TEPT), psicóticos (esquizofrenia) y los trastornos del desarrollo neurológico y del comportamiento (TDAH, autismo).

En este Mes de la Concienciación sobre la Salud Mental, tómate un momento para reflexionar sobre cómo te sientes y recuerda que pedir ayuda es un paso positivo. La atención a la salud mental no es solo para quienes atraviesan una crisis, sino para todo el mundo.

Para obtener más información y recursos, visita mentalhealthmattersaz.org.

Consejos para lidiar con la ansiedad

La ansiedad es la respuesta natural del cuerpo al estrés. Todos experimentamos la ansiedad como una emoción temporal y protectora que nos ayuda a mantenernos alerta y a afrontar los retos. Esta respuesta puede estar relacionada con todo tipo de situaciones, como empezar un nuevo trabajo, tener una primera cita, la crianza de los hijos, hablar en público, actuar ante un público e incluso hacer una llamada telefónica. Dado que la ansiedad es la forma que tiene el cuerpo de ayudarnos a superar situaciones, no podemos hacerla desaparecer por completo, pero sí podemos aprender habilidades para que los sentimientos asociados a la ansiedad sean más manejables.

Síntomas de la ansiedad


La ansiedad puede provocar síntomas tanto emocionales como físicos.

  • Síntomas físicos: taquicardia, sudoración, temblores, dificultad para respirar, mareos y tensión muscular.
  • Cognitivo/emocional: Preocupación constante, inquietud, irritabilidad y dificultad para concentrarse.
  • Comportamiento: Evitar situaciones que provoquen miedo.

Habilidades de afrontamiento

  • Respira lenta y profundamente: la ansiedad puede hacer que respires muy rápido, lo que agrava aún más los síntomas tanto mentales como físicos de un ataque de pánico o de la ansiedad generalizada. Cuando empieces a sentir pánico, respira lenta y profundamente. Para ayudarte a regular la respiración, prueba la respiración en caja: inhala durante cuatro segundos, mantén la respiración durante cuatro segundos, exhala durante cuatro segundos y mantén la respiración durante cuatro segundos.
  • Detente y reflexiona: cuando tus pensamientos empiecen a descontrolarse, date la orden de parar. Ordena tus ideas y decide qué debes hacer para recuperar la calma. Esta es una forma de interrumpir los pensamientos y volver a centrarte.
  • Piensa en positivo: aleja los pensamientos negativos de tu mente y recuérdate a ti mismo que tienes el control. Piensa en momentos en los que hayas sido capaz de manejar situaciones con éxito y reducir la ansiedad. Mantente en el momento presente.
  • Tómate un respiro: no pasa nada si necesitas alejarte de una situación. Sal al pasillo, da un paseo o inténtalo de nuevo otro día. Si tienes que conducir, espera a que tus síntomas de ansiedad hayan remitido. No tengas miedo de pedir ayuda.
  • Relaja los músculos: la ansiedad hace que todo el cuerpo se tense, así que haz un esfuerzo consciente por relajar cada músculo, desde los dedos de los pies hasta el cuello y la cara.
  • Haz ejercicio: El ejercicio puede combatir el estrés y la ansiedad. También puede mejorar tu salud general y tu sistema inmunitario. Incluso un paseo a paso ligero puede ser de ayuda.

Consejos que conviene recordar

  • Respira hondo
  • Cuidado personal
  • Dormir lo suficiente
  • Ejercicio
  • Háblate a ti mismo
  • Reconoce tus sentimientos
  • Mindfulness
  • Reducir o eliminar el consumo de cafeína, nicotina y alcohol
  • Mantente en el presente
  • Una buena alimentación
  • Relajación muscular
  • Tómate las cosas con calma
  • Imagina tu lugar seguro
  • Cierra los ojos

Ansiedad normal frente a trastorno de ansiedad

Hay personas que experimentan la ansiedad de una forma que no es saludable, lo que se conoce como «trastorno de ansiedad». Aunque los consejos que aquí se ofrecen pueden ayudar a aliviar la ansiedad en el momento, las personas con un trastorno de ansiedad suelen experimentar sentimientos abrumadores que interfieren en sus actividades cotidianas, como el trabajo o las relaciones personales.

Tipos comunes de trastornos de ansiedad

  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): Preocupación persistente y excesiva por cuestiones cotidianas.
  • Trastorno de ansiedad social: miedo intenso a ser juzgado o a pasar vergüenza en situaciones sociales.
  • Trastorno de pánico: Ataques de pánico repentinos, intensos e inesperados.
  • Fobias: Miedo irracional a objetos o situaciones concretas. 

Causas y tratamiento

Los trastornos de ansiedad tienen su origen en factores genéticos, la química cerebral y/o acontecimientos vitales estresantes, y son muy tratables tanto en adultos como en niños.

  • Terapia: La terapia cognitivo-conductual (TCC) u otros métodos de terapia conversacional pueden ayudar a determinar qué está provocando los sentimientos de ansiedad e identificar herramientas para reducir los síntomas. Las sesiones de terapia continuadas ayudan a los pacientes a aprender a utilizar estas herramientas en diferentes situaciones para reducir o eliminar la ansiedad.
  • Medicación: Un médico de atención primaria o un psiquiatra puede recetar antidepresivos o ansiolíticos.
  • Cambios en el estilo de vida: El ejercicio regular, una dieta saludable, dormir lo suficiente y las técnicas de mindfulness pueden marcar una gran diferencia. Acudir a un dietista puede ser una excelente forma de explorar opciones personalizadas de dieta y ejercicio.

Si desea obtener más información sobre la ansiedad normal o los trastornos de ansiedad, concierte una cita con su médico de cabecera de NOAH para comentar los síntomas, analizar las opciones disponibles y elaborar un plan de recuperación. NOAH ofrece servicios de psicoterapia y psiquiatría para personas a partir de seis años.

¿Trastorno afectivo estacional bajo el sol? ¡No lo dudes!

El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es un tipo de depresión que ocurre o cambia con la estación, con síntomas que duran de 4 a 5 meses cada año. Y aunque muchas personas asocian el TAE con los oscuros y fríos meses de invierno, las personas que viven en el soleado centro de Arizona pueden sufrir y sufren de TAE como cualquier otra persona, pero el nuestro suele ocurrir cuando las temperaturas suben.

Los habitantes del desierto, como los residentes en el Valle del Sol, tienden a prosperar en los meses de invierno dedicando tiempo al aire libre. Sin embargo, cuando llegan los meses de verano, el calor extremo y el sol pueden hacer mella en nuestros cuerpos y en nuestro estado de ánimo. Millones de estadounidenses padecen TAE, aunque no lo reconozcan.

Síntomas del trastorno afectivo estacional

Los síntomas pueden variar en función de la estación y, en el caso del Trastorno Afectivo Estacional de verano, los síntomas pueden incluir:

  • Problemas para dormir
  • Falta de apetito
  • Inquietud
  • Irritabilidad
  • Ansiedad

Para obtener más información sobre los síntomas, visite la página de los Institutos Nacionales de Salud Mental sobre el Trastorno Afectivo Estacional. Además, si ya padece depresión o ansiedad, este cambio estacional podría empeorar sus síntomas.  

Dado que la aparición del TAE puede predecirse en función de las estaciones, es posible que pueda anticiparse a él mediante cuidados preventivos que le ayuden a aliviar los síntomas. Para reducir o aliviar los síntomas, puede hablar con su médico de atención primaria de NOAH, un consejero, un nutricionista o un psiquiatra. Una de las mejores cosas en las que su consejero u otro proveedor pueden ayudarle es a desarrollar habilidades de afrontamiento y a comprender los signos y síntomas que pueden ser útiles para poner en marcha su rutina de autocuidado estacional.

Para la mayoría de las personas, mantenerse fresco, la actividad física regular, un sueño adecuado y la socialización pueden reducir los síntomas.

Cuide su salud mental estas fiestas

Las fiestas pueden traer alegría, pero también pueden ser una época difícil para muchos. Es importante tener en cuenta el impacto que las fiestas pueden tener en tu salud mental.

Muchas personas encuentran dificultades para navegar por los altibajos de la temporada. Esto puede deberse, entre otras cosas, a la pérdida de un ser querido, a la imposibilidad de reunirse en familia o a dificultades económicas. Todo el tiempo están planeando, asistiendo y participando en actividades como fiestas del trabajo y reuniones familiares. Sin embargo, tomarse tiempo para centrarse en las cosas que puede hacer puede ayudarle a cambiar su enfoque.

Reconozca sus sentimientos

La gente se enfrenta a muchas emociones durante las fiestas. Puede ser por no tener familia, por haber perdido a seres queridos, por vivir lejos o por sentirse abrumado por todas las expectativas y exigencias de la temporada. Debemos esperar estos sentimientos en nosotros mismos y en los demás.

No evites estos sentimientos, reconócelos. También podemos esperar que estos sentimientos aparezcan en oleadas. La primera oleada será probablemente la más grande, emocionalmente, y luego puede volverse más manejable a partir de ahí.

Lo importante es conocerse a uno mismo y esperar algunos altibajos. Pero la segunda cosa más importante que hay que recordar es que es mejor aceptar los sentimientos y trabajar con ellos en lugar de intentar detenerlos por completo.

Actúa

Conocerse a uno mismo es clave para todo el proceso de salud mental y emocional durante las fiestas y a lo largo del año. Intenta comprender cuáles son tus desencadenantes -algo que puede hacerte sentir triste, enfadado, abrumado- y prepárate.

El siguiente paso es disponer de habilidades de afrontamiento, es decir, de medidas para hacer frente a los altibajos. Estas habilidades serán una parte importante de la superación de las cosas a medida que suceden, y más aún para ayudar con las vacaciones y la salud mental. Algunas habilidades de afrontamiento pueden ser

  • Hablar con alguien
  • Hacer una lista
  • Hacer ejercicios de respiración profunda
  • De paseo
  • O escribir en un diario

Ajusta tus expectativas para estas fiestas a tu realidad actual. Si renuncias a la perfección y aceptas lo que es posible, encontrarás nuevas formas de vivir las fiestas.

Está bien sentirse solo

La soledad es habitual durante las vacaciones, pero no tiene por qué definir su experiencia. 

Esto puede solucionarse de varias maneras.

  1. Desecha la idea del "debería": Por ejemplo, no pienses ni digas continuamente "debería poder estar con mi familia" o "debería irme de viaje". Está bien, e incluso es bueno, lamentar la pérdida de unas vacaciones o una celebración con las personas que te importan, pero luego elimina esas opciones. Piensa en lo que puedes hacer y céntrate en ello este año.
  2. Cambia tus expectativas: Ésta es una buena regla en cualquier época del año. Nos hacemos grandes expectativas de nosotros mismos y de las fiestas, lo que puede llevarnos a la decepción. Replantea o reduce tus expectativas a algo más realista.
  3. Aproveche esta oportunidad para ayudar a otras personas que también puedan sentirse solas: Tender la mano a otra persona -ya sea un vecino, un pariente aislado o un amigo- puede crear conexiones significativas y ayudar a que ambos se sientan apoyados. Los pequeños actos de bondad pueden tener un gran impacto, especialmente en esta época del año.

Saber cuándo pedir ayuda

Creemos en la prevención en el cuidado de la salud, ya sea física o mental. Si el estrés de las fiestas se vuelve abrumador, o si nota cambios de humor, comportamiento o interés en usted mismo o en un ser querido, puede que sea el momento de buscar apoyo profesional. Los consejeros y psiquiatras de NOAH están aquí para ayudarle a superar estos retos y mejorar su bienestar mental.

Cómo disfrutar de la temporada

Ahora que estamos preparados para ajustar nuestras expectativas, aceptar las emociones de la temporada y saber qué esperar, podemos encontrar nuevas formas de celebrar la temporada de forma segura para nuestra salud mental.

Haz tus planes: si quieres hacer una videollamada con varios miembros de la familia, organízala. Recuerde que algunas personas pueden no tener una conexión WiFi fiable o no sentirse cómodas utilizando determinadas tecnologías, así que planifíquelo en consecuencia. Llamar por teléfono a tus seres queridos y enviar tarjetas son formas de compartir la Navidad con tus seres queridos.

Recuerde también ser agradecido y mostrar gratitud, que es útil para su salud mental y emocional durante todo el año. Mostrar gratitud a familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos e incluso desconocidos puede tener un efecto dominó. Así pues, mantén la puerta abierta, sonríe, haz un cumplido o charla con la cajera, y alegrarás el día a mucha gente.

Si necesita ayuda adicional, solicite una cita aquí. Nuestros expertos proveedores están listos para ofrecerle el apoyo y la atención que pueda necesitar durante estas fiestas.

Septiembre es el Mes nacional de concienciación sobre la prevención del suicidio

Llame, envíe un mensaje de texto o chatee con el National Suicide Prevention Lifeline al 988 o al 988lifeline.org si tú o un ser querido tenéis pensamientos suicidas.

Según la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI), una de cada cinco personas en Estados Unidos padece una enfermedad mental. Sin embargo, a pesar de lo común que es padecer esta enfermedad, muchas personas se sienten incómodas pidiendo ayuda. Los proveedores de atención médica ven a muchos pacientes que luchan por hacer frente a la depresión, la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo. Es importante que este tema se trate más abiertamente en las familias y las comunidades.

Salud mental

No hay por qué avergonzarse de ser diagnosticado o tratado por una enfermedad mental. En Estados Unidos hay más de 51 millones de adultos que padecen una enfermedad mental, por lo que estas personas no están solas.

Nuestro cerebro es una parte importante de nuestro cuerpo, y a menudo olvidamos que desempeña un papel clave en nuestra salud cotidiana. Nuestro cerebro controla nuestras emociones, y esas emociones pueden repercutir en la salud física. Las personas con una enfermedad mental grave tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, metabólicas y cardíacas.

Sensibilización sobre el suicidio - Signos y síntomas

Nuestras emociones pueden ser tan fuertes que alteren nuestra vida cotidiana. A veces esto hace que la vida parezca muy abrumadora. Alguien que lucha con sus emociones puede empezar a tener sentimientos de inutilidad o a desear no existir. Cuando estas emociones abrumadoras se convierten en una bola de nieve, la persona puede sentirse tan atrapada que piense que no hay salida. Esto puede llevarle a pensar en acabar con su propia vida.

Es importante que tanto la persona que experimenta estos pensamientos y sentimientos como quienes la rodean conozcan los signos de advertencia del suicidio y actúen para ayudarla. Infórmate ahora sobre el suicidio para salvar una vida.

Si usted o alguien que conoce está experimentando una crisis de salud mental, llame, envíe un mensaje de texto o chatee a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio.

Para necesidades no urgentes, puede concertar una cita con un consejero de NOAH. consejero de NOAH. También puede visitar nuestra página La salud mental importa para obtener más herramientas e información que le ayuden a usted o a un ser querido en momentos difíciles. 

Salud mental: Tipos de tratamiento

La gente se siente más cómoda que nunca buscando ayuda para los problemas emocionales. Afortunadamente, a medida que ha crecido la demanda de servicios de salud mental, también lo han hecho las opciones disponibles, y la telesalud ha aumentado considerablemente el acceso a estos servicios.

Saber que hay ayuda disponible da esperanza, pero siguen surgiendo preguntas importantes como "¿Adónde voy?" y "¿Qué tipo de servicios necesito?". Estamos aquí para ayudarle a encontrar las respuestas.

He aquí los principales tipos de tratamiento disponibles actualmente en salud mental: 

  • Tratamiento ambulatorio de salud mental:

Este es el nivel de atención más tradicional, en el que las personas se reúnen con un profesional de la salud mental para recibir atención psiquiátrica o servicios de asesoramiento. Los pacientes se reúnen una vez a la semana, una vez al mes o según sea necesario para recibir atención. El tratamiento ambulatorio puede incluir servicios como salud mental general para adultos, niños y grupos; personas con enfermedades mentales graves; programas específicos para afecciones como el abuso de sustancias y los trastornos alimentarios. El tratamiento suele comenzar con una evaluación completa y la creación de un plan de tratamiento individualizado. Esto garantiza que la persona reciba el tratamiento y el nivel de atención adecuados. Dependiendo del entorno de tratamiento, los servicios pueden incluir asesoramiento en salud mental, gestión de la medicación, gestión de casos y terapia de grupo. 

  • Programas intensivos ambulatorios:

El Programa Intensivo Ambulatorio (IOP) suele referirse a tipos de rehabilitación para personas que sufren problemas de adicción. Pero el IOP también puede ayudar a personas que se enfrentan a distintos tipos de afecciones, como trastornos alimentarios y depresión. Este nivel de atención permite a las personas continuar un tratamiento intensivo -normalmente entre tres y cinco días a la semana- al tiempo que les permite volver a casa, mantener un trabajo o participar en actividades educativas entre los tratamientos. El tratamiento IOP incluye terapia de grupo combinada a menudo con asesoramiento individual, gestión de casos, atención psiquiátrica y grupos de apoyo.

  • Tratamiento residencial de salud mental:

Este nivel de atención se centra en un tipo específico de tratamiento para la salud mental. Algunos centros se especializan en programas a largo plazo para el abuso de sustancias, mientras que otros pueden ofrecer un tratamiento intensivo para los trastornos alimentarios. Estos programas ofrecen un tratamiento intensivo que suele durar entre 30 y 90 días y ayudan a las personas a adquirir las habilidades necesarias para una recuperación a largo plazo.

  • Hospitalización psiquiátrica o atención hospitalaria:

Este tipo de atención y tratamiento es para las personas que pueden estar experimentando una angustia emocional grave hasta el nivel de requerir una estrecha vigilancia. La hospitalización también puede utilizarse para evaluar continuamente y diagnosticar adecuadamente a las personas que necesitan ayuda para estabilizar su estado de ánimo y ajustar la medicación. La hospitalización psiquiátrica puede ser breve, normalmente de 3 a 14 días. Después de eso, el paciente obtendrá una evaluación y derivación a un nivel de atención a largo plazo, IOP o servicios ambulatorios.

No importa quién seas o por lo que estés pasando, hay un programa de tratamiento y un nivel de atención adecuados para ti. Más allá de lo enumerado anteriormente, también hay:

  • Servicios de crisis 24 horas
  • Programas de prevención del suicidio
  • Programas residenciales de corta o larga duración para niños con problemas de salud conductual
  • Programas de rehabilitación profesional para adultos y adolescentes
  • Diferentes niveles de atención para la adicción a sustancias y los trastornos alimentarios
  • Remisiones a programas de 12 pasos, grupos de apoyo y tratamientos alternativos

Para más información sobre las opciones de tratamiento, consulte esta útil guía. La vida tendrá retos. Algunos días y experiencias vitales serán más difíciles que otros. Pero ahora ya sabes que existen programas y apoyo para ayudarte a superar estos retos.

Salud de los empleados y agotamiento laboral

El trabajo puede ser una fuente de orgullo y emoción, una red social para conocer gente nueva y entablar conversaciones afines con los compañeros. Cuando la carga de trabajo de un empleado es máxima, puede causar problemas de salud mental y, si los empleados no equilibran eficazmente el trabajo y la vida personal, pueden llegar a desvincularse y ser menos productivos. Hablemos de la importancia de la salud de los empleados y de cómo el escaso o nulo mantenimiento de la salud en el lugar de trabajo puede causar agotamiento laboral.

¿Qué es el Burnout?

El agotamiento laboral es un tipo de estrés relacionado con el trabajo que causa agotamiento físico o emocional y que también implica una sensación de realización reducida y una pérdida de identidad personal. Algunos expertos creen que el término "burnout" podría estar causado por la depresión, aunque los investigadores sugieren que los rasgos de personalidad y la vida familiar también pueden influir en quién desarrolla burnout laboral. Según un estudio de Indeed.com, el 52% de las personas declaran sentirse quemadas por el trabajo. Esperar superarlo como si no pasara nada más no es realista. ¿Sabías que casi la mitad de los adultos que trabajan ya se sentían quemados antes de que comenzara la pandemia del COVID-19? Sea cual sea la causa, el agotamiento laboral puede afectar a tu salud física y mental. Ser capaz de identificar los síntomas es la clave y, después, buscar ayuda.

Síntomas

  • Dificultad para concentrarse.
  • Falta de energía y productividad.
  • Ser crítico o cínico en el trabajo.
  • Cambio en los hábitos de sueño.
  • Pérdida de satisfacción por los logros laborales.
  • Ser impaciente con compañeros de trabajo, clientes o pacientes.
  • Consumir drogas o alcohol para sentirse mejor.
  • Dolores de cabeza inexplicables.
  • Problemas estomacales o intestinales.

Causas

El agotamiento de los empleados siempre está presente. Puede ir y venir. Pero lo que todo el mundo experimentó durante 2020 con la pandemia de COVID-19 llevó el estrés y el agotamiento de los empleados a un nivel completamente nuevo.

No hay una única razón por la que pueda producirse el agotamiento: hay otros factores que pueden contribuir y aumentar el nivel en el que se puede experimentar el agotamiento, como:

  • Desequilibrio entre trabajo y vida privada. Si tu trabajo te absorbe demasiado tiempo y esfuerzo y no tienes energía para dedicar a tu familia y amigos, puedes quemarte rápidamente.
  • Falta de control. Si no formas parte del equipo y no se escuchan tu voz ni tus ideas, esto afecta a tu capacidad de participación y, por tanto, puedes reducir tu productividad. Ser microgestionado en áreas relacionadas con tu horario, tus tareas o tu carga de trabajo podría llevarte al agotamiento laboral. Lo mismo puede ocurrir si no dispones de los recursos necesarios para hacer tu trabajo. Si no dispones de las herramientas adecuadas para completar eficazmente las tareas diarias, es menos probable que te comprometas y puedes experimentar estrés laboral.
  • Expectativas laborales poco claras. Si no tienes claro cuál es tu papel y tus obligaciones laborales o lo que tu supervisor u otras personas esperan de ti, es probable que no te sientas a gusto en el trabajo. Esto puede afectar a tu rendimiento laboral en general.
  • Dinámica disfuncional en el lugar de trabajo. Si tu jefe te microgestiona o te sientes intimidado por el liderazgo, esto puede contribuir al estrés laboral. Sentirse menospreciado también puede afectar a tu forma de trabajar, dejándote confuso o con menos confianza a la hora de completar las tareas diarias, inseguro de si estás haciendo tu trabajo "bien" o no.
  • Extremos de actividad. La monotonía en el lugar de trabajo, donde uno se limita a trabajar en su mesa haciendo lo mismo una y otra vez, puede provocar fatiga en el lugar de trabajo. Con el tiempo, esto puede crear agotamiento laboral y, en algunos casos, depresión. Si su entorno es caótico y siempre cambiante y necesita una descarga constante de energía para mantenerse concentrado, esto puede provocar fatiga y agotamiento laboral.
  • Falta de apoyo social. Si se siente aislado en el trabajo o en su vida personal, puede sentirse más estresado. Después de un tiempo, esto podría afectar a tu productividad y llevarte al agotamiento.

Otros factores de riesgo, como trabajar muchas horas, experimentar una carga de trabajo constante y pesada con poco control o la imposibilidad de pedir ayuda, no sólo pueden causar agotamiento laboral, sino que pueden afectar al rendimiento en el trabajo y disminuir la productividad. El agotamiento laboral no abordado puede causar:

  1. Fatiga, tristeza o enfado.
  2. Estrés excesivo que puede provocar problemas de salud como: vulnerabilidad a enfermedades como las cardiopatías, diabetes de tipo 2 y depresión.
  3. Abuso de alcohol o sustancias.

Cómo actuar

El primer paso es evaluar su situación y hacer una lista de lo que necesita cambiar para reducir el agotamiento laboral. Concierte una cita con su supervisor. Revise su lista y trabajen juntos para cambiar las expectativas o llegar a compromisos que aclaren su papel y sus prioridades para que tenga éxito y confianza en su puesto. A continuación, busque el apoyo de compañeros de trabajo, amigos o seres queridos. A veces, hablar del entorno de trabajo ayuda a sacar a la luz aspectos preocupantes que quizá ni siquiera sabías que existían, pero que estaban causando estrés y agotamiento relacionados con el trabajo. Por último, céntrate en ti, fuera del lugar de trabajo, probando algunos de los siguientes consejos para ayudar a reducir el estrés:

  1. Haz ejercicio. Prueba a apuntarte a una clase de yoga o tai chi. El objetivo es aumentar tu nivel de movimiento dedicando al menos 30 minutos al día a algún tipo de actividad física que permita que tu mente y tu cuerpo se centren en tu bienestar.
  2. Atención plena. Concéntrate en el flujo de tu respiración y sé consciente de lo que percibes y sientes sin interpretarlo ni juzgarlo. En el trabajo, intenta afrontar las situaciones con apertura y paciencia, y procura no juzgar.
  3. Dormir. Desarrolle una rutina en la que se levante y se acueste a la misma hora todos los días. Cree un espacio acogedor en su dormitorio para que, cuando llegue la hora de dormir, su cuerpo y su mente puedan relajarse fácilmente. Intenta no utilizar dispositivos electrónicos antes de acostarte; en su lugar, lee un libro que te tranquilice y te haga reflexionar o dedica unos minutos a estirarte y practicar la respiración profunda.
  4. Dieta. Según la Fundación del SueñoLa mayoría de los expertos recomiendan comer entre dos y cuatro horas antes de acostarse. El cuerpo tarda bastante tiempo en digerir correctamente una comida. Las personas que comen bien antes de acostarse tienen más posibilidades de digerir los alimentos, lo que puede reducir el riesgo de dormir mal. Entre los alimentos que deben evitarse antes de dormir se incluyen:
    • Alimentos picantes 
    • Alimentos ricos en grasas
    • Alimentos ácidos
    • Bebidas con cafeína
    • Alcohol 

Si actualmente tiene dificultades en el trabajo y cree que está sufriendo agotamiento laboral, hable con un médico o un profesional de la salud mental sobre sus opciones.

Semana Nacional de Prevención del Suicidio Juvenil

¿Sabías que el suicidio es la segunda causa de muerte entre las personas de 10 a 24 años? Las estadísticas de suicidio juvenil no pueden ignorarse, ya que han aumentado mucho en la última década. Diez adolescentes de cada 100.000 deciden suicidarse. Las mujeres intentan suicidarse a un ritmo casi tres veces superior al de los hombres. Sin embargo, los varones mueren por suicidio en una proporción casi tres veces superior a la de las mujeres. La prevención del suicidio es un tema de salud fundamental para los jóvenes estadounidenses.

¿Quién corre un alto riesgo de suicidio?

Las experiencias infantiles adversas (también conocidas como ACES, por sus siglas en inglés) pueden incluir negligencia, abuso, violencia, abuso de sustancias, divorcio, encarcelamiento de un miembro de la familia o pobreza. Se ha demostrado que las ACES afectan negativamente a la salud física y mental a lo largo del tiempo y pueden darse de una generación a otra. Esto es especialmente problemático para los jóvenes que han tenido un acceso limitado a la atención sanitaria. Los jóvenes que tienen uno o más ACES corren un mayor riesgo de suicidio. Los nativos americanos y los indios de Alaska tienen las tasas más altas de suicidio por grupo étnico.

¿Cuáles son las señales de alarma?

No siempre es posible reconocer las señales de alarma en quienes piensan en el suicidio. Algunas señales comunes a las que hay que prestar atención son 

  • Hablar o escribir sobre la muerte
  • Expresar desesperanza sobre el futuro
  • Alejamiento de la familia o los amigos
  • Aumento del consumo de drogas/alcohol
  • Regalar objetos personales
  • Comportamientos autolesivos
  • Participar en actividades peligrosas
  • Cambio significativo en el estado de ánimo o el comportamiento

Cómo apoyar a alguien que tiene pensamientos suicidas:

  1. Habla con ellos sobre sus pensamientos suicidas, ya que puede ayudarles a procesar sus emociones. 
  2. Intenta reconocer sus sentimientos, miedos, tristeza o dolor.
  3. Tranquilícelo, pero no descarte el problema. Puede preguntarle si está pensando en hacerse daño o quitarse la vida, y si tiene algún plan.
  4. Asegúrese de que la persona no tiene acceso a armas o medicamentos letales e informe inmediatamente a los adultos o cuidadores. 
  5. Intenta evitar entrar en pánico u ofrecer demasiados consejos. 
  6. Proporcionar información de contacto de la(s) línea(s) de crisis y ayudarles a llamar si es necesario. 

Profesionales como los orientadores o psiquiatras de NOAH son excelentes recursos para el apoyo continuo y la planificación de la seguridad.

Si usted o alguien que conoce está atravesando una crisis, acuda a uno de los siguientes recursos en busca de ayuda:

  • Línea Nacional de Prevención del Suicidio: Llame, envíe un mensaje de texto o chat: 988
  • Línea de texto para crisis: envíe HOME al 741741
  • Línea de crisis del condado de Maricopa: 800-631-1314
  • Línea de vida para adolescentes: Llama o envía un mensaje de texto al 602-248-TEEN (8336)

¿Debería matricularme en un curso de orientación psicológica?

Ya sea en la televisión, en el cine o en las redes sociales, solo "ciertas personas" acuden a un profesional de la salud mental. Esto ha llevado a muchos a pensar que hay que experimentar algún tipo de crisis, estar al borde de un colapso o sentirse como "un loco" para acudir a terapia, pero no siempre es así. El asesoramiento no es sólo para casos extremos. De hecho, reunirse con un consejero regularmente puede ayudar a desarrollar buenos hábitos de salud mental. Pedir ayuda no tiene por qué ser el último recurso. Una de las mejores formas de mantener la salud mental es buscar un profesional especializado en las áreas que más le convienen. La cuestión de si debe o no acudir a terapia es una decisión basada en cómo se siente en ese momento. ¿A qué señales debe prestar atención que puedan animarle a hacer esa llamada y concertar una cita con un consejero?

He aquí cinco signos comunes que pueden ayudarle a decidir si debe acudir a terapia.

  1. Sentirse "no uno mismo". Todos tenemos momentos en los que nuestro estado de ánimo está "apagado" y recurrimos a cosas que nos ayudan a sentirnos mejor, pero cuando empezamos a pensar "esto no es propio de mí", puede que tengas que mirar más de cerca. A veces nos sentimos tristes, enfadados o molestos con las cosas que pasan, pero cuando llega un punto en el que llegas a la conclusión de que esto se sale de lo normal, podría ser algo más que emociones cotidianas.
  2. No puedes hacer las cosas que te gustan. Tener aficiones o actividades que te gusten puede ser una forma estupenda de equilibrar tu salud mental, pero es importante que busques señales de que la forma en que te sientes está dificultando o imposibilitando que sigas haciéndolas. Una vez más, si no es tu caso y cada vez te resulta más difícil salir, divertirte o ser sociable, deberías acudir a que te examinen o evalúen para detectar posibles problemas de salud mental.
  3. Consumir drogas, alcohol, comida o sexo para sentirnos mejor. Al igual que tenemos aficiones que pueden ayudarnos a sentirnos mejor, a veces nos involucramos en hábitos poco saludables para hacer lo mismo y eso nunca es una buena idea. Si te encuentras consumiendo drogas, alcohol, comida o sexo para sentirte mejor, tienes el deseo de reducirlo o está afectando a tu vida diaria, entonces empezar un asesoramiento podría ser útil para asegurarte de reducir los efectos negativos a largo plazo.
  4. Has perdido a alguien o algo importante para ti. Tal vez su familia o su cultura tengan ciertos rituales, tradiciones o expectativas cuando se trata de la muerte de un ser querido. El ser humano se adapta muy bien y a veces su sistema de apoyo natural es todo lo que necesita para superar la pérdida, pero otras veces puede ser una buena idea acudir a un consejero para que le ayude a adaptarse al cambio inesperado. Recuerde que la pérdida no es sólo la muerte. Puede tratarse de una separación o una ruptura, una mudanza o la pérdida del trabajo.
  5. Ha ocurrido algo emocionalmente angustioso. Puede tratarse de cualquier acontecimiento que te haya parecido horrible, aterrador o amenazador, como un accidente, una lesión, una muerte repentina, abusos, violencia o un desastre natural. Este tipo de acontecimientos están relacionados con un mayor riesgo de consumo de sustancias, problemas crónicos de salud y trastornos mentales como la depresión o la ansiedad. Cuanto antes busques ayuda para superar este tipo de situaciones, mejor estarás, pero recuerda que nunca es demasiado tarde.

Si experimenta alguno de estos síntomas, nuestro equipo de asesores expertos de NOAH está aquí para ayudarle. Lo más importante es recordar que el asesoramiento es para todos. En NOAH intentamos acabar con el estigma de que el asesoramiento es sólo para situaciones graves. Hablar con un profesional de la salud mental con regularidad es como ir al gimnasio para la mente. Tener a alguien en quien confías, que tiene experiencia profesional y que está ahí cuando lo necesitas es una gran sensación. Una vez que acudas a terapia unas cuantas veces, empezarás a notar una diferencia positiva en tu estado de ánimo o incluso un deseo de hacer las cosas que antes te encantaban.

Como siempre, si tú o alguien tiene pensamientos o sentimientos de querer hacerse daño a sí mismo, por favor, buscad ayuda tan pronto como podáis. Recuerde que al pedir ayuda está cuidando de su salud mental, y cuidar de su salud mental es tan importante como cuidar de su salud física. Llame al 480-882-4545 para concertar una cita con un proveedor de NOAH hoy mismo.

Llame o envíe un mensaje de texto al 988 si está en apuros. El teléfono 988 para casos de suicidio y crisis está disponible 24 horas al día, 7 días a la semana, y es gratuito para cualquier persona en crisis.

Qué hay que saber sobre la depresión en las mujeres y cómo obtener ayuda

Mayo es el Mes de la Concienciación sobre la Salud Mental, pero eso no es todo, también es el mes en que celebramos el Día de la Madre. Las mujeres de todo el mundo que se ocupan de los niños tienen un día para celebrar sus esfuerzos por criar a la próxima generación pero, sinceramente, las mujeres se merecen mucho más. Para cuidar de los demás, hay que cuidar de uno mismo. El Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) señala que la depresión es más común entre las mujeres que entre los hombres. Esto puede deberse a factores biológicos y hormonales que son diferentes en las mujeres.

La tristeza es una reacción normal cuando la vida se pone difícil. Normalmente, estos sentimientos desaparecen. Sin embargo, la depresión es real y se considera una enfermedad. Entonces, ¿cuáles son los síntomas?

¿En qué hay que fijarse?

  • Tristeza persistente.
  • Ansiedad que no desaparece.
  • Sentimientos de inutilidad, impotencia y desesperanza.
  • Cambios en el apetito, como pérdida o aumento de peso.
  • Fatiga.
  • Pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
  • Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones acertadas.
  • Síntomas físicos como dolores de cabeza, dolores crónicos o problemas digestivos.

Este Día de la Madre es un momento perfecto para destacar la importancia de una salud mental adecuada en las mujeres. Empecemos por buscar ayuda. Hay algunas formas de aliviar los síntomas de la depresión por uno mismo. Cambiar tu estilo de vida puede influir positivamente en tu estado de ánimo. Esto no es fácil y, francamente, no es algo que se pueda hacer durante dos o tres semanas hasta sentirse mejor y luego volver a los viejos hábitos. Entonces, ¿cómo puede cambiar su estilo de vida para siempre?

Consejos para tratar la depresión en casa

  • Ejercicio: puede mejorar su estado de ánimo y reducir los dolores.
  • Dormir - acostarse y levantarse a la misma hora cada día.
  • Dieta: elimina los alimentos basura, como el azúcar, las grasas y los alimentos procesados, y céntrate en los básicos, como los cereales integrales, la carne y el pescado magros, y la fruta y la verdura.
  • Luz solar: pase algún tiempo al aire libre.
  • Tiempo libre : ¡así es! Esto no es sólo para los niños; los adultos también necesitan tiempo libre. Incluso 15 minutos al día pueden ser útiles. Utiliza este tiempo para respirar, meditar o estirarte.

Cómo obtener ayuda

Estos son sólo algunos consejos para ayudar a combatir la depresión en las mujeres. Si usted o alguien que conoce necesita ayuda inmediata, llame o envíe un mensaje de texto al número 988 de la línea directa nacional para casos de suicidio y crisis. El tratamiento de las enfermedades mentales comienza con su médico de cabecera. Nuestro consejeros de salud mental están disponibles para hablar en persona o por videollamada. El primer paso es concertar una cita para hablar de sus preocupaciones y pedir ayuda. Celebremos el Día de la Madre durante todo el año creando un estilo de vida saludable y cumpliéndolo cada día. No dejes que la depresión te desanime, ¡pide ayuda!