hablar de temas delicados

Cómo hablar con su hijo sobre temas delicados

A medida que nuestros hijos se convierten en adolescentes independientes y curiosos, nosotros, como padres, queremos ser una luz que les guíe para ayudarles a tomar decisiones inteligentes e informadas. Temas delicados como la intimidad, la sexualidad, el consentimiento, las relaciones y el consumo de sustancias pueden resultar difíciles o parecer incómodos. 

He aquí algunos consejos para facilitar conversaciones productivas y positivas:

  1. Cree un espacio abierto y seguro para la comunicación.

    Inicie conversaciones regularmente con su hijo adolescente. ¿Cuál es su artista musical favorito? ¿Cuál es su afición favorita? ¿Qué hace para divertirse con sus amigos? Conocer a su hijo adolescente facilita la conversación sobre cualquier tema. Empezar este proceso pronto suele tener mayores beneficios.

  2. Dales intimidad.

    Todos hemos pasado por situaciones en las que queríamos guardar cosas para nosotros mismos y tener tiempo y espacio a solas. Los adolescentes también. Asegúrese de que su hijo tiene suficiente intimidad. Puedes invitarle a conversar y dejarle espacio hasta que esté listo para compartir.

  3. Escuchar más, hablar menos. 

    Deje que el adolescente termine lo que está diciendo antes de ofrecerle su opinión o respuesta. Practique la escucha activa prestando toda su atención. Los adolescentes se muestran más abiertos cuando se sienten escuchados. La mayoría de las veces, los adolescentes no buscan que "arregles" su problema, sólo quieren que un adulto de confianza les escuche. Evita criticar, juzgar o ponerte emocional.

  4. Comparta sus propias experiencias.

    No tema compartir algunas de sus experiencias personales con su hijo adolescente. Puede que su hijo le vea más cercano y comprensivo.

  5. Sé sincero.

    Tus conversaciones sobre temas delicados pueden dar a tu hijo adolescente la base de su comprensión sobre ciertos temas. Si no sabes la respuesta a algo, busca la experiencia adicional de un profesional.

  6. Ofrecer apoyo y asesoramiento. 

     No sermonee. Frases como "Si yo estuviera en esta situación, lo haría...." o simplemente preguntando "¿Puedo ofrecerte un consejo?" pueden ayudar a facilitar conversaciones significativas.

Abordar conversaciones difíciles con tu hijo adolescente es señal de una relación sana. Si sabe lo que está pasando en la vida de su hijo, estará mejor preparado para ayudarle. Entablar estas conversaciones os da a ti y a tu hijo la oportunidad de explorar opciones y practicar la toma de decisiones importantes.