Trucos sencillos para ayudar a los niños a conciliar el sueño
Ahora que el nuevo curso escolar ya ha comenzado para la mayoría de los niños, les esperan un montón de nuevos amigos, actividades y experiencias emocionantes. Pero toda esa emoción también puede hacer que a los niños les resulte más difícil tranquilizar la mente y relajarse a la hora de acostarse. Si te cuesta ayudar a tu hijo a relajarse y conciliar el sueño, estos sencillos consejos pueden serte de ayuda.
- La constancia es fundamental. Intenta mantener el mismo horario para acostarte y levantarte todos los días, incluidos los fines de semana siempre que sea posible.
- Crea una rutina relajante que ayude a tu hijo a relajarse antes de acostarse. Esto podría incluir un baño, leer un libro, escuchar música tranquila o dedicar unos minutos a hablar sobre cómo ha ido el día.
- Haz que el dormitorio sea un lugar para dormir. Mantén la habitación a oscuras, en silencio y cómoda, y mantén los teléfonos, las tabletas, los televisores y otros aparatos electrónicos fuera del entorno en el que duermes.
- Otros hábitos que pueden resultar útiles son realizar actividad física de forma habitual a lo largo del día, evitar la cafeína y no tomar comidas copiosas poco antes de acostarse.
Formas divertidas de relajar una mente agitada
A veces los niños están cansados, pero su mente sigue activa. Estas sencillas actividades ofrecen al cerebro algo tranquilo y repetitivo en lo que concentrarse.
Contar ovejas… con un toque diferente
Pide a tu hijo que imagine animales saltando una valla mientras cuenta hacia atrás desde 100. Si se le olvida, simplemente vuelve a empezar. Puedes hacerlo más divertido imaginando unicornios saltando sobre arcoíris, ardillas trepando a los árboles u otras escenas divertidas.
Prueba el método del arcoíris
Elige un color y ve nombrando poco a poco cinco cosas que sean de ese color. Por ejemplo: «manzana roja, globo rojo, camión de bomberos rojo…». Después, pasa a otro color. Si quieres que la actividad dure más, prueba a ir siguiendo el orden del alfabeto.
Contar hacia atrás de tres en tres
Empieza por 100 y cuenta hacia atrás: 100, 97, 94, 91… Esto requiere la concentración justa para distraer al cerebro de los pensamientos acelerados sin resultar demasiado estimulante.
Ayuda al cuerpo a relajarse
Empezando por los dedos de los pies, haz que tu hijo imagine que cada parte de su cuerpo se vuelve pesada, cálida y relajada. Ve subiendo poco a poco por el cuerpo hasta llegar a la cabeza. Se trata de un ejercicio de relajación sencillo y apto para niños.
No hay ningún truco de magia
No existe ningún truco que haga que todos los niños se duerman al instante. Estas actividades funcionan porque ayudan a los niños a relajarse y les ofrecen algo tranquilo y repetitivo en lo que concentrar su atención.
Las herramientas más importantes son un horario constante, una rutina relajante a la hora de acostarse y un entorno propicio para el sueño. Empieza a poner en práctica estos hábitos antes de que el curso escolar se vuelva ajetreado, para que tu hijo pueda adaptarse poco a poco a una rutina de sueño saludable.
Los problemas de sueño persistentes pueden ser, en ocasiones, un síntoma de un trastorno del sueño subyacente. Si tu hijo sigue teniendo dificultades para conciliar el sueño, ronca mucho, se despierta con frecuencia durante la noche o se muestra inusualmente cansado durante el día, habla con tu profesional sanitario de NOAH.




